5.19.2009

El hombre de los ojos amarillos.

Tarea para literatura: Hacer un cuento que hable sobre un día en la vida de Lulu Coquette, narrado en primera persona.



El hombre de los ojos amarillos

La mañana comenzó como cualquier otra, en compañía del Insomnio. Bendito esclavo del Demonio acechándome, observando a través de la quebrada luz que derretía las nubes grises. Se veía como un perro lastimado, intimidado por la asfixiante presencia de aquel hombre que permanecía sentado en el otro extremo de mi cama. Me había quedado muda, esa bizarra situación me dejo atónita. Dejé de respirar en el mismísimo instante en que se giró hacia mi. Mi propio casero cubierto de sangre, me estaba mirando con sus ojos amarillos, llenos de furia y tristeza. Pero aun así, con una amable sonrisa, casi perversa.
Así que, ¿Era hoy? ¿Tan rápido? Los últimos diez años fueron solo escalones fáciles de pisar. Día a día ascendiendo a la fama. De modelo a actriz, de actriz a directora, de directora a productora. Tenia al mundo a mis pies. Llevaba el aroma de la gloria impregnado, pero aparentemente, había llegado el día. Cuando volví de mi viaje de recuerdos, y caí en los asperos pisos de la realidad, note que Jorge tenía ahora un silbato en su mano izquierda. Lo miré como extrañada, y volvió su vista hacia mí. Fue un movimiento lento pero increíblemente rápido a la vez. Su cabeza gacha apenas se giro. Interpretando mis ojos perdidos, como si leyera mi mente, entonó con una grave voz:
- Correcto, es hoy.
- Lo sé- contesté enseguida, intentando simular que comprendía todo. Aspiré nuevamente para hablar con un hilo de voz, mientras una helada gota de sudor caía por mi frente- Primero quiero despedirme de...
- Ha fallecido- me interrumpió- Todos han muerto- hizo una larga pausa, suspiró, y continuó- es parte del pacto.
Sorprendentemente no derramé ninguna lágrima. Ya lo sabía, pregunté ante la duda. Esperaba que reanudara su discurso, me levanté y me preparé para el momento. El sacrificio.
- No seré en este momento- dijo algo pasivo, sin mirarme- tienes hasta las siete y seis de este día, hasta que oigas el silbido- confesó, mientras con la yema de sus dedos índice y mayor acariciaba el aparato de plástico. Su vocabulario era aún mas antiguo que las arrugas en su rostro.
- Ah- fue como un suspiro.
Esperaba algo mas dramático, pero Jorge se fue simplemente caminando por la puerta de madera que llevaba al hall, y luego al ascensor.
Miré el reloj digital, aún eran las tres y ocho de aquel abominable sábado, el tiempo no había pasado durante su estadía. Me quedaban cuatro horas.
Apague el celular para no recibir llamadas no deseadas. No tenia ganas de caminar, ni de salir, ni de mirar una película, ¡Ni de comer! Aunque estaba hambrienta. Claro, mi cocinero estaba muerto, así como mi sirvienta, que debería haber despertándome hacia unas horas. Las manos me temblaban, aunque no estaba segura si era por el frío o por el vacío interior. Me tapé con unas frasadas, pero los espasmos no cesaron. El espejo reflejó mis enormes ojeras. Sin maquillaje no me veía tan joven. Ni tan hermosa. Luego de unos cuantos suspiros y unas lágrimas nostálgicas, acepté el hecho de que iba a morir, y emprendí mi camino hacia mi ultima felicidad. La última vela, la última cena. Pero mi plan se vio instantáneamente frustrado al querer salir de mi cama: mis infieles rodillas me fallaron y caí, golpeando el suelo de cerámicas con mis rodillas. Quedé a la altura de la ventana, que me dejó disfrutar de mi último otoño. Lamentablemente, esa ciudad enorme era muy diferente al pueblito en que había nacido. El pueblucho donde me había cruzado por primera vez con el hombre de ojos amarillos. No me acuerdo a qué hora fue, pero un galán mayor me levantó tras un tropiezo, muy caballerosamente. También me había quedado sin aire aquella vez, al ver el infinito en sus ojos, que brillaban como cuarzo bañado por la luz del Sol.
La charla fue corta, pero sólo recuerdo las últimas frases:
- No quiero sólo la fama. Quiero amor, paz, ¡Belleza!
- Necesitaré algo más que tu alma para darte lo que pides.
- ¡Cualquier cosa! - Pobre ilusa, qué estúpida.

"En diez años... En diez años volveré por lo que me pertenece" dijo, citando una antigua frase del siglo XV.
Eran casi las seis, quedaba una hora de desesperación. No lo podía aguantar. No dejaba de llorar, mi rostro estaba arruinado. La noche se acercaba, pero mi vestido plateado aún brillaba.
Con una silla de fina madera terciada rompí la única ventana de mi cuarto. Algunos vidrios se clavaron en el terciopelo del respaldo, otros, cortaron mi piel. Estaba en le quinto piso de la gran mansión, iba a ser rápido, no debía doler.
Murmuré una inservible plegaria que había memorizado, y salté. En menos de tres segundos golpeé el húmedo pasto. Pero no morí. No sé cómo, sólo sé por qué. Debí haber sabido, no podría matarme minutos antes de mi predestinada muerte. La paradoja me hizo olvidar el dolor por un segundo. Solo un segundo. Debía tener cada hueso de mi cuerpo roto. El sabor metálico inconfundible; la sangre me ahogaba, y la piel me ardía.
Las última media hora de mi vida fue horrible, la locura me rodeaba, ¿Nadie podía escucharme? Sin pelear ni moverme, esperé a que las perros de la Bestia vinieran a llevarme. Espere a oír el insoportable silbato, que parecía nunca comenzar a sonar. "


Es muy parecido a otro escrito que hice hace bastante, pero qué se yo :)

6 comentarios:

мaiiia ғlorenncia; dijo...

Hayy eso es lo qe te imprimi yo ^^ Mañana si te veoo te lo doi pero el problema qe es a 1 hora chaan , buee nose cagate arre almenos qe a la mañana cuando llegues o llegue lo vallas a buscra porqe ESTA qe lo voi a dar yo :o , naa encerio anda vs =) , pregunta lo hiciste vos :O ? , Mañana cntestas plaaf XD

Bsito Marcon (L

Pablo Direnzo dijo...

ahora le pedis a sol que te imprima las cosas xD
Che pete yo puse una carta de una prueba de lengua y ahora vos pones tarea zx

мaiiia ғlorenncia; dijo...

ajjajaj plaf , igual al pepe lo imprimi porqe onda no lo vi -.- ,, qe se cague ,, jaja re qe era su blog ^.^
Los quiero ♥

Alicia en el pais dijo...

Despues contame cuanto te sacaste ;) gracias por pasarme la cacnón , me gustó mucho *.*

atte: alicia en el país

Petrova dijo...

Yo lo lei primera (H)!
Y no por que te tengo al lado todos los dias 8-), ni ahi. jajaaja

Si supieras lo feliz que me haces!♥

Maaru.* dijo...

Está bueno, me gustó mucho(:
No, no hablaba de Dios Marquito.
Un beso, nos vemos!