Mi labio inferior no paraba de temblar, y no lo podía controlar. Necesitaba tu abrazo transparente. Necesitaba de tu mirada azul.
En un pestaneo, y de repente, una lágrima violenta golpeó mi mejilla y cayó al suelo. Y mi alma se arrugó un poco mas.
La segunda gota fue tranquila, pasiva. Ésta, despistada, caminó por mi rostro hasta que pude saborearla. Ya había aceptado la derrota.
Era el sabor del perdón. Te arrancaron de mi vida, sin permiso, sin preguntar. Quizás hasta sin darse cuenta del vacío que dejarían aquí, en este mundo.
No sé dónde estarás, ni me lo pregunto. No quiero saber la respuesta, tengo miedo a sufrir un poco más. Tan sólo espero que te hayas ido por una razón.
Porque los caminos aquí son complicados.
No sabés cómo desearía que estuvieras acá, para enseñarme cómo andarlos.
Siempre voy a estar con vos. Siempre vas a estar conmigo.
Por siempre, mi hermanita linda. Hasta nuestro próximo encuentro.
Te amo tanto.
4 comentarios:
Se me llenaron los ojitos de algo que no son lágrimas (?. Yo que no lloro nada u.u
Cuando escribis de corazón, cómo se nota!...
Que lindo lo que escribiste, esta muy bueno que puedas expresar tanto lo que sentis...
Ellos nos esperan, Marco. Hay algo más allá de la vida que tenemos que vivir con nuestros pedacitos de alegría.
Nos los arrancaron de una manera cruel y sin explicación pero, como ya dije, nos esperan.
Me hace bien sentirlo así, y sé que a vos también.
No sé si ese texto es a base de algo (ya que una vez me contaste que a partir de canciones escribís cosas) o no. Si la respuesta es no, no es a base de algo, cualquier cosa sabes que me tenés, a pesar de la distancia, del colgamiento, de hablar cada mil años luz(?) Shane te banca queriiido :).
sdfjsdfs es cierto, hace mil que no hablamos, ya habría que hacerlo, ¿no te parece? jaja.
Un besito señor Marco ♥
Publicar un comentario