3.24.2011

Es difícil ver que estás creciendo. Es difícil saber que dentro tuyo están naciendo nuevos sentimientos, ideas, pensamientos y curiosidades.
Me cuesta creer que estás cambiando tan rápidamente. A veces me encuentro negándome a entender que ahora que estamos lejos uno del otro, estás aprendiendo a vivir sola.
Ya no sos una niña. Estás llegando a la hermosa etapa de la adolescencia. Y te estás poniendo hermosa. Más de lo que siempre fuiste, querida. Noto en tu hablar, palabras nuevas que antes tendría que explicarte. Me hace feliz ver que no estás sola... Que ya no estás sola.
Recuerdo el pasado, y te miro ahora. El contraste es inmenso. "Me ayudaste a dar el primer paso" dijiste. Y ahora que caminas confiada por los rudimentarios caminos de la vida, solo me quedé yo.Lejos de su amada, en silencio. Casi, casi muerto podría decir.
Mi vida tiene un toque de tragedia, mucho de soledad, y ni un poco de esperanza. Así me dejaste. Así dejé que me dejaras. Encontraste quien te quisiera, y a quien querer. Y con mi autorización y apoyo, te alejaste.
¿Sabrás ahora qué caminos andar? ¿Estás siendo cuidada apropiadamente? ¿Estás viviendo como lo merecés?
Nunca entendiste que con tu brillo y tu sonrisa. Con tu alegría y todo el amor que me dabas, me enamoraste. Cada día que me visitabas, cada café que me preparabas. Con tanta dulzura.
Ahora nado en el fondo de un mar, en que sólo puedo respirar tus palabras. Esos recuerdos, son los que me mantienen vivo. Es oscuro este lugar. Oscuro como mi mente. Turbio. La duda es como un hacha que me lastima. Cada pregunta que me hago es un tajo en mi piel. Y cada respuesta sin encontrar, otra gota de sangre.
Estoy cansado de llorarte, y de no poder ver mis lágrimas. Cansado de extrañarte en los rincones. Cansado de este precioso silencio.
¿Qué sentido tiene seguir esperando mientras te alejas? ¿De qué manera puedo terminar esto?

Un día te encontré, caminando por una calle estrecha. Y de tu mirar salieron miles de palabras mudas. Sonidos comprimidos, arruinados. Tus primeros gemidos. Y una espina en mi garganta. La piel de alrededor de mis ojos roja, de tanto frotarla. Mis labios partidos, los tuyos tan sanos.
Un flujo de energía me atravesó. Corrí a tus brazos, ignorando todo lo del medio. Y nuestro pasado. Ahora era yo quien necesitaba una guía.
Pero nuevamente escapaste de mi. Con un llanto. Te deshiciste en el aire. Y desapareciste.

Otra vez. El hilo de esperanza se quebró.

1 comentario:

Antú :) dijo...

Me encantó ♥ es genial, y en algunas partes me identificaba . "Nunca entendiste que con tu brillo y tu sonrisa. Con tu alegría y todo el amor que me dabas, me enamoraste
" esa frase me llegó :E jajajaja
Te lo puse por msn tamb, pero te desconectaste -.-
Te quiero ♥