1.20.2010

Prueba de amor.

Quise probrarme a mi mismo. Ver si aún te quería.
Encendí el equipo, y puse a sonar nuestra canción. Previamente había apagado todas las luces y sonidos que pudieran distraerme. Me acosté en mi cama, y cerré los ojos.
A mi mente vinieron miles de recuerdos. Esbozos de recuerdos, imágenes casi borroneadas de lo que vivimos una vez, hace tanto tiempo.
Nos vi bailando en la vereda, yo abrazándote por detrás, moviendo nuestras cinturas pegadas al compás de la balada. Luego de repente, se interpuso una imagen llena de sentimientos, en la que te tirabas encima mio para sentir mi cuerpo. Y yo acariciaba tu pelo y espalda, y olía tu aroma a frutas.
Y me cantabas las rolas mas apasionantes al oído, solo para divertirme. Me excitaba, te reías. Y ponías tus manos sobre mis hombros para besarme en un esfuerzo que valía la pena. Pues nada había mas lindo que el calor de tu boca. Y el aliento que exhalabas. Y el ritmo de tu respirar. Nada había mas lindo que tenerte y saber que estabas para mi.
Entusiasmado por mis recuerdos, como por un reflejo, moví una mano hacia un costado. Y me desperté de ese sueño sin haberme siquiera dormido. Y fue en ese preciso momento en que supe que no importaba si el mundo entero desaparecía, mientras que vos estuvieras a salvo. De la desolación y la desesperación de una niña lastimada por un estúpido hombre.

Y al final, me dí cuenta que la herida en mi pecho, aún no sanó.

No hay comentarios: